La Alhambra de Granada a los poetas virtuales
Alzaron mis muros sólo
para que los poetas
cantaran mi belleza.
Mis paredes están construidas de poesía.
Mis torres, mis adarves y mis fuentes
están hechas de versos.
Mis ladrillos son poemas sobre poemas.
Soy una ciudad invisible,
cerrada para muchos y abierta para pocos.
Multitudes se estrellan en mis paredes.
Contados ven el espíritu tras mis adobes.
¡Gracias por venir, poetas virtuales!
Cada uno de vosotros es una torre.
Vuestros versos son una Alhambra paralela.
A mí vienen los poetas del cielo.
Los poetas de la tierra
acampan en las afueras.
Los poetas de la tierra son esclavos.
Tienen que franquear policías y fronteras
y nunca cantan cuando quieren.
Los poetas del cielo viven sin ataduras.
Cantan lo que aman
en el momento que aman.
Los poetas de la tierra, cuando quieren cantar,
van a un editor.
A los poetas del cielo les basta con hacer click.
Los poetas de la tierra,
cuando quieren ejercer de poetas,
se arrodillan ante un vate.
A los poetas del cielo les basta con entrar en la red.
Los poetas de la tierra se cierran en grupos
y se hieren en batallas.
Los poetas del cielo abominan de los ejércitos,
son solitarios, piensan, aman y duermen en paz.
Vosotros, poetas virtuales, poetas del cielo,
¡no emuléis a los poetas de la tierra!
Vosotros sois la Alhambra de la poesía.
La Alhambra no ama ser Nueva York.
Los poetas de la tierra van a Nueva York,
pero los poetas del cielo vienen a la Alhambra.
¿No veis que yo guardo celosamente mis secretos?
¿Qué soy áspera por fuera y sublime por dentro?
Los poetas de la tierra no se conocen a sí mismos.
Los poetas del cielo excavan para encontrarse.
Sólo se puede ser uno mismo
fuera del glamour y de la gloria.
¡Evitad los agujeros negros
y venid a mí!
En mis jardines aflora
la música secreta que os define.
¡Seguid como sois, poetas del cielo!
Lo tenéis todo.
Vuestros medios son invisibles
como el alma es invisible.
Los poetas de la tierra
se traicionan y se venden.
¿Cómo vais a traicionaros vosotros
si los milagros fluyen de vuestras manos?
¿Si estáis en todas las partes
y habéis vencido el tiempo?
A solas con vuestro ratón mágico
construís invisibles paredes,
con versos invisibles
que edifican torres invisibles
donde habita el duende.
No habéis venido a mí por casualidad.
Os pido que seáis
tan sólidos como mis cimientos;
tan inasequibles como mi historia;
tan fuertes como mis muros;
tan dulces como mis versos;
tan etéreos, tan misteriosos
como los príncipes que habitaron en mí.
Una multitud secreta vive en mis palacios.
Una multitud de almas
que se buscan, se aman y se abrazan
como vosotros en Internet.
¡Miraos al espejo, poetas virtuales!
Y me veréis a mí.
Y me veréis como soy.
Mi rostro es el vuestro.
¡Bienvenidos a mi reino!
¡Llevaos mi magia!
¡Dejadme la vuestra!
Comparto con vosotros, amigos, este magnífico poema de un gran poeta granadino, Gregorio Morales, que unió gentileza, sensibilidad y magia a nuestro encuentro en el hotel Saray de Granada. Gracias, Gregorio; gracias, poeta; gracias, amigo.
En el silencio de un crepúsculo azul, los constructores de mi punto de encuentro sois Soma y tú. (Mara Romero Torres)
viernes, 1 de abril de 2011
martes, 29 de marzo de 2011
Presento mi poemario en Granada... Acompáñame!
"Cuentos de Aceituna. Romances para una guerra", 14 de abril en Granada, 2ª Planta Teatro Isabel la Católica, Mara Romero Torres
martes, 8 de febrero de 2011
Tissues from the Alhambra, Poem LX, (Pañuelos de La Alhambra, Poema LX, traducido por Gordon Mason)
Tonight pours silence
into the apparent tranquillity of the events
that follow life’s course.
Water returns to its riverbed
and meets with the calm of home
after sleepless nights of sirens
and molten ash.
Pebbles from the moon
find rest in the meanders of the river
which carries water into the silken lake and reflection
where the gods built the temple of Ulysses
on return from sea.
The world’s metaphor has centres of sun and moon
and the invisible poet combs streaks of light
over the unsightly clay of thought,
forgets from where he has come
and seeks to know where he is going.
Breath sprouts from hot springs;
the lake sleeps in the song of the stars;
the bird folds its wings in its nest
and, on a branch of life,
man finds in the night
shelter for his being.
jueves, 27 de enero de 2011
Brisas de soledad, Poema XII, Pañuelos de La Alhambra
Solo, azul y rosas, Andrés Rueda
Brisas de soledad
en el canto canela
de la frialdad del sol.
Una violeta se muere
sin ver el vuelo de las golondrinas.
Desde un rincón olvidado
pliega sus hojas
y envuelve en adiós
la fantasía más bella, regalo del aire.
Creyendo que un día
surcaría los cielos
sobre un corazón de plumas,
pasó su tiempo
sin saber
que su viento de vida
era la tierra firme bajo su tallo.
Vendrán otras primaveras
pero ella no las verá.
La tierra fiel
que germinó sus encantos
la guardará en su ensueño
con lágrimas de cal
y puede que alguna vez
le cuente a las golondrinas
la historia de una violeta
que murió soñando
con surcar los cielos,
sobre un corazón de plumas.
Este poema aparece en este blog:
lunes, 24 de enero de 2011
Tissues from the Alhambra, Poem II - Poema II, Pañuelos de La Alhambra, traducido al inglés por Gordon Mason
Tell me, centenarian bark,
if in another age my steps reached you
and if your stalks trembled
at the reflection of my eyes or the sound of my voice.
Tell me, with that age-old talk that makes you infinite
if I once sat down under your shadow
and you covered me
to keep me in that age.
Tell me if I'm in your memory
as you have always been
in the constant momentum that leads me to my home,
to that home which I once left undeservedly,
a home in a compulsive search
whose light flickers and where I know that I am,
finally,
about to arrive.
If you recognise me, move the freshness of your revitalised land
and prepare your roots to celebrate my return.
You are my truth.
In front of you,
the known path remains locked in the air of memory
and I've got you a present of lost steps
which have been deepened by the feet of my breath.
I leave behind a century of small havens
where others took my view.
Now that I have you in front of me,
my heart wonders if in you, like in me,
beats the memory.
Tissues from the Alhambra, Poem I - Poema I, Pañuelos de La Alhambra, traducido al inglés por Gordon Mason
How bright are the lights of my city.
Do they look beautiful to you?
From this hill castles become colours:
blues, greens, reds, yellows, whites.
Wrapping all illusions
in my eyes like I hope of you
sharing my vision,
handing out the lights under these stars.
Look, do you like them?
After that you see we descend into the streets
and breathe the night among the people
to give you the atmosphere that currently is mine.
Before descending, we pass by the Alhambra
for you to drink in the gardens and rest by the waters
and you can understand the magic of a walk in my eyes.
Then, to the library and rest
night-scented jasmine will enter from the terrace
and talking with you the night will shorten
until my eyes close
to yoke the world to my way ...
I know you cannot hear me
but perhaps right now you are feeling
a strange restlessness.
lunes, 10 de enero de 2011
Dime, corteza centenaria; Poema II, "Pañuelos de La Alhambra"
Dime, corteza centenaria,
si en otro tiempo se acercaron a ti mis pasos
y si al reflejo de mis ojos o el sonido de mi voz
tremularon tus tallos.
Dime, con ese hablar secular que te hace infinita,
si una vez me senté bajo tu sombra
y te llenaste de mí
para mantenerme en el tiempo.
Dime si estoy en tu memoria
como tú siempre has estado
en el impulso constante que me lleva a mi hogar,
a ese hogar del que me sacó un tiempo inmerecido,
un hogar en búsqueda compulsiva
cuya luz parpadea en acercamiento y al que sé que estoy,
por fin,
a punto de llegar.
Si me reconoces, mueve la frescura de tu tierra renovada
y prepara las raíces que festejan mi regreso.
Eres mi verdad.
Frente a ti,
el camino vivido se queda enzarzado en la memoria del aire
y te llevo un presente de pasos perdidos
que se han hecho profundos en los pies de mi aliento.
Dejo atrás un siglo de conatos paraísos
donde otros ojos adoptarán mi mirada.
Ahora que te tengo delante,
mi corazón se pregunta si en ti, como en mí,
palpita el recuerdo.
lunes, 3 de enero de 2011
Siguiendo un mapa de versos; del Poemario, Pañuelos de La Alhambra
Siguiendo un mapa de versos
que emite mensajes cada cierto cuando,
esta larga ausencia,
tan larga y seca,
crece en los silencios obligados
bajo una lluvia llorosa
que afina y perfuma el callado pensamiento
de un nocturno caminar sin ruta.
Las luces de la ciudad están encendidas
y desde mi coche miro la quietud de las calles solas.
Los colores de los semáforos practican el dar paso a nadie
en un juego autómata que lleva programada su inercia.
Mañana será otro día y la ciudad será de todos;
pero esta noche las calles me pertenecen
y en sintonía con el limpiaparabrisas y el leve rugir del motor,
marca su compás un corazón de poeta.
que emite mensajes cada cierto cuando,
esta larga ausencia,
tan larga y seca,
crece en los silencios obligados
bajo una lluvia llorosa
que afina y perfuma el callado pensamiento
de un nocturno caminar sin ruta.
Las luces de la ciudad están encendidas
y desde mi coche miro la quietud de las calles solas.
Los colores de los semáforos practican el dar paso a nadie
en un juego autómata que lleva programada su inercia.
Mañana será otro día y la ciudad será de todos;
pero esta noche las calles me pertenecen
y en sintonía con el limpiaparabrisas y el leve rugir del motor,
marca su compás un corazón de poeta.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
El albergue (Pañuelos de La Alhambra)
Esta noche derrama silencio
en la quietud aparente de las cosas
que siguen el curso vital.
Vuelve el agua a su cauce
y con ella la serenidad del hogar encontrado
tras noches de sirenas en vela
y cenizas derretidas.
Los guijarros de la luna
Encuentran reposo en los meandros del río
que lleva sus aguas al lago de seda y espejo
en donde los dioses construyen el templo de los Ulises
que regresan del mar.
La metáfora del mundo tiene un centro de sol y de luna
y el poeta invisible bate estelas de luz
sobre el barro adánico del pensamiento
que olvida de dónde viene
y busca saber adónde va.
El aliento brota en fuentes de fuego;
el lago duerme en el canto de las estrellas;
el ave pliega sus alas en el nido
y, sobre una rama de la vida,
el hombre encuentra en la noche
albergue para su ser.
en la quietud aparente de las cosas
que siguen el curso vital.
Vuelve el agua a su cauce
y con ella la serenidad del hogar encontrado
tras noches de sirenas en vela
y cenizas derretidas.
Los guijarros de la luna
Encuentran reposo en los meandros del río
que lleva sus aguas al lago de seda y espejo
en donde los dioses construyen el templo de los Ulises
que regresan del mar.
La metáfora del mundo tiene un centro de sol y de luna
y el poeta invisible bate estelas de luz
sobre el barro adánico del pensamiento
que olvida de dónde viene
y busca saber adónde va.
El aliento brota en fuentes de fuego;
el lago duerme en el canto de las estrellas;
el ave pliega sus alas en el nido
y, sobre una rama de la vida,
el hombre encuentra en la noche
albergue para su ser.
Las luces de mi ciudad; de Pañuelos de La Alhambra
Qué brillantes son las luces de mi ciudad.
¿Te parecen hermosas?
Desde este cerro se vuelven castillos de colores:
azules, verdes, rojas, amarillas, blancas.
Todas cobijando ilusiones
como esta mía de pretenderte en mis ojos
compartiendo mi mirada,
repartiendo las luces debajo de estas estrellas.
Míralas, ¿te gustan?
Después de que las mires bajaremos a las calles
y respiraremos la noche entre la gente
regalando este aire que ahora me pertenece.
Antes de bajar, pasaremos por La Alhambra
para que bebas sus jardines y reposes en sus aguas
y puedas entender el encanto de un paseo en mi mirada.
Luego, al salón de libros y descanso
entrará por la terraza el galán de noche
y la noche será menos noche hablando contigo
hasta que mis ojos se cierren
acoplando el mundo a mi manera...
Sé que no puedes oírme,
pero quizá en este momento estés sintiendo
una inquietud extraña.
¿Te parecen hermosas?
Desde este cerro se vuelven castillos de colores:
azules, verdes, rojas, amarillas, blancas.
Todas cobijando ilusiones
como esta mía de pretenderte en mis ojos
compartiendo mi mirada,
repartiendo las luces debajo de estas estrellas.
Míralas, ¿te gustan?
Después de que las mires bajaremos a las calles
y respiraremos la noche entre la gente
regalando este aire que ahora me pertenece.
Antes de bajar, pasaremos por La Alhambra
para que bebas sus jardines y reposes en sus aguas
y puedas entender el encanto de un paseo en mi mirada.
Luego, al salón de libros y descanso
entrará por la terraza el galán de noche
y la noche será menos noche hablando contigo
hasta que mis ojos se cierren
acoplando el mundo a mi manera...
Sé que no puedes oírme,
pero quizá en este momento estés sintiendo
una inquietud extraña.
sábado, 20 de marzo de 2010
La cueca de la vida (Para "La reconstrucción de Chile")
Se detuvo el reloj de arena.
El último grano cayó
golpeando el cristal cotidiano
y la vida se precipitó
por una grieta
oscura
profunda.
Y, sobre la estrella blanca de un campo azul,
tocaron a dolor las campanas púrpura del Copihue.
Tú, Pacífico Océano de espuma fría,
quisiste convertir al Maule
en un río de Robinsones desesperados
para que el verdadero poder
no haga remanso en el olvido...
Y el corazón del mundo
puso una barca en tus aguas
que surcó la Araucanía y la octava del Biobío.
Febrero del Chumaihuén
que prepara su otoño para el sueño del invierno,
después de agradecerle a la Pacha Mama
y haber recibido en círculo al Sol,
y no te van a dejar dormir
porque el llamado del tiempo pide que estés despierto
y prepares la Cruz del Sur
en un inicio que tiene al mundo contigo.
En la paz de tu reserva,
desde este mayo de amor adelantado por ti,
las lágrimas dejarán la muerte
y aprenderemos a bailar desde tu vientre rojo
la Cueca de la Vida.
El último grano cayó
golpeando el cristal cotidiano
y la vida se precipitó
por una grieta
oscura
profunda.
Y, sobre la estrella blanca de un campo azul,
tocaron a dolor las campanas púrpura del Copihue.
Tú, Pacífico Océano de espuma fría,
quisiste convertir al Maule
en un río de Robinsones desesperados
para que el verdadero poder
no haga remanso en el olvido...
Y el corazón del mundo
puso una barca en tus aguas
que surcó la Araucanía y la octava del Biobío.
Febrero del Chumaihuén
que prepara su otoño para el sueño del invierno,
después de agradecerle a la Pacha Mama
y haber recibido en círculo al Sol,
y no te van a dejar dormir
porque el llamado del tiempo pide que estés despierto
y prepares la Cruz del Sur
en un inicio que tiene al mundo contigo.
En la paz de tu reserva,
desde este mayo de amor adelantado por ti,
las lágrimas dejarán la muerte
y aprenderemos a bailar desde tu vientre rojo
la Cueca de la Vida.
El día 18 de este mes tuvo lugar en Madrid un maravilloso evento que reunió a poetas de todo el mundo, con el noble fin de aportar un grano de amor para Chile. Me propusieron que enviara un poema y no lo pensé dos veces. Escribí "La cueca de la vida" y otro poeta le puso su voz, porque yo no pude asistir. A todos os doy las gracias, amigos, y os felicito desde el alma por ser como sois: Poetas de tinta, alma, corazón y vida. ¡Un abrazo, Chile!
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