martes, 12 de septiembre de 2023

Alto Atlas, provincia Al Haouz, Marrakech

 

Mujer sentada sobre los escombros de Douzrou

(Este sentimiento hecho palabras es mi manera de deciros que siento vuestro dolor)


Sobre los escombros de Douzrou

Yo me quedo

Aquí,

Sentada

Sobre la tierra que se ha tragado

Los sueños de mi vida y todos los motivos.


Hace unas horas te tenía en mis brazos

Escuchaba tu sonrisa,

Te veía dar saltos feliz,

Correr de un sitio a otro

Confiando inocente en la protección de mi pecho.

Decías que te ibas a dormir pronto 

Para levantarte temprano mañana.


Mañana ha llegado.

Mi pecho no ha sido suficiente 

Y yo me quedo aquí

Sentada

Sobre la tierra que se ha tragado contigo 

Todos los mañana.

Mirándola en silencio

Por si me hablas,

Por si me ves desde la oscuridad

Y me llamas.


Se han roto mis manos, 

Arañando la tierra que te cubre,

En el intento estéril por arrancarte de la muerte; 

Pero la tierra no se acaba.

La hace grande y espesa este silencio tuyo 

Que me ha arrancado el alma

A cuchillo

Y la aventa como un papel rasgado

En el silbo del viento.


Nos hemos quedado solos

En la boca del infierno,

A la intemperie en la noche gélida

Con la soledad abrasando las entrañas.

A ti te han arrancado de mis brazos

Y a mí me han desterrado

Al festín del dolor que alimenta las mieles

Desesperadas 

De un otoño amargo.


No te dejaré jamás.

Es mi juramento de fuego

Hecho con girones de alma 

Sobre la memoria del corazón.

Me quedaré 

Aquí

Sentada

Con mis ojos llorando llamas

Sobre esta tierra muerta que nos separa.


©Mara Romero Torres


El terremoto del 8 de septiembre en Marrakech ha provocado miles de muertos entre los que se encuentran muchos niños. La ayuda humanitaria ha ido llegando, pero hay numerosos pueblos a los que es muy difícil acceder porque han quedado aislados.

Sacarán fuerza del dolor, eso es seguro; pero ahora, unida a la ayuda humanitaria, a lo mejor necesitan saber que no están solos y que les envíamos apoyo moral y energía para superar el dolor.

Aunque lo están sufriendo desde el primer momento, a medida que pasen los días irán tomando conciencia de la catástrofe y nos necesitarán más.

Mi apoyo, mi solidaridad y cariño para cada uno de ellos. No son extraños, son hermanos cercanos con los que estamos conviviendo.


©Foto: Carl Court/ Getty Images. Tomada de la CNN.





jueves, 7 de septiembre de 2023

La Fuente







La veo cada mañana y cada tarde cuando salgo del trabajo y cada noche cuando voy a él.

Me he dado cuenta de que aminoro el paso, a medida que me voy acercando a ella, y de que la miro en silencio, sin más lenguaje que el de la mirada abducida en su resplandor. Hay una paz especial en su sonido, inaudible para los oídos de la rutina, que invita a respirar despacio y fundirse en su frescura inagotable.

Ella enseña a fluir. Sólo hay que mirarla y entenderla. Si lo consigues, resbalan al suelo los arañazos de las espinas y el alma se viste de pétalos de rosa azul, la rosa de la creación, la que lleva la infinitud del cielo y la profundidad del mar, la que brilla tímida en el corazón del agua.

El amor de lo invisible es tan hermoso en los vestidos del agua que vale la pena morir para nacer de nuevo.

Y, hasta que la vida quiera, seguiré dejando a un lado las importancias que impiden disfrutar de las minucias; como la supuesta pequeñez del lenguaje de esta fuente que nadie mira y que me saluda esta noche y me envía gotas de besos como estrellas que se resisten a que la luz artificial las oculte y las condene al ostracismo.


©Mara Romero Torres 
©Foto: Fuente en C/ Dr Olóriz, Granada.