Las noches están hechas a su medida. Por sus venas corren mis huellas y en mi vida está su piel. Con él he rozado lo invisible cuando el alba se ha manifestado en promesa. Sólo por alcanzar su beso sublime volvería a nacer otra vez... Y mil veces volveré a nacer mientras vida y muerte me encuentren al rayar el alba.
En el silencio de un crepúsculo azul, los constructores de mi punto de encuentro sois Soma y tú. (Mara Romero Torres)
viernes, 29 de noviembre de 2013
miércoles, 27 de noviembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
Nombre de Mujer
XI
El espejo son dos ojeras
una cara sin oxígeno
unos labios sin perfiles
la mirada en el exilio.
Un aroma a café rápido
sin buenos días ni un beso.
Un moratón en la esperanza
un portazo al son del miedo.
Estalactitas de espanto
en un alma mutilada.
No me miro
adónde he ido
que nadie me mire.
Se rompió el alba en el túnel secreto que te trae de otra cama.
En las sábanas frías de una copa dolida
se perdió el descanso
y se perdió mi vida.
© Mara Romero Torres, de "Pañuelos de la Alhambra"
martes, 26 de marzo de 2013
sábado, 8 de diciembre de 2012
Luna Gitana
El poema y la música de este audio son de Fernando Rabih, cantautor del grupo La Surca (Buenos Aires, Argentina). Espero que os guste. Podéis escucharlo y descargarlo si os gusta. Va para vosotros con todo mi cariño.
domingo, 10 de junio de 2012
Señores, tienen razón
Mundo
de ciegos y sordos
donde
más habla el sin ton ni son;
donde
el necio se cree galán
y
el trepa conquistador;
donde
el vanidoso pretende ser admirado
como
único beneficiario de la admiración
y
el inculto todo lo sabe ignorando
que
existe la interrogación.
Y
es que el hacerse preguntas planta verdades,
acerca
monstruos al pensamiento,
obliga
a tomar posición
y
resalta las carencias.
Señores,
tienen razón:
¿Para
qué vamos a pensar
y a
complicarnos la vida?
Si
nacimos siendo tan sabios
y
dotados de tanta perfección,
que
el pensar lo haga quien lo necesite
que
por nosotros siempre habrá quien piense
e
implante su decisión.
Que
piense quien no sea capaz
de
vivir en este mundo de ciegos sordos parlanchines
que
presumen al hablar, hablando sin ton ni son
desde
un ombligo feudal que rinde culto formal
a
sus gloriosos vahídos.
Aquí,
donde el aplauso egolatra y no da más fruto que el “yo”,
que
sigan los bajos fondos,
el
decir y hacer corrupto
y
las traiciones al amor
que
a fin de cuentas, señores,
es
un órgano el corazón.
El
que tenga hambre que pida,
que
ya habrá quien le dará,
y
el que sufra que se calle
que
no son tiempos de llorar.
Ilustre
mundo de ciegos sordos parlanchines
donde
el aplauso egolatra y ayuda a saltar,
estás
jodido y no te enteras
o
no te quieres enterar.
Los
monitos de feria son felices
cuando
se les echa un cacahuete
y
por recibir tal recompensa
no
se lo piensan
y
saltan más.
© Copyright, Mara Romero Torres
(Imágenes tomadas de la web)
jueves, 17 de mayo de 2012
Sueños de mar y tierra
Palabras sin miedo
desde este lado en donde estoy,
a un paso de la alborada,
en una casa que en desfiladeros
se va quedando vacía.
Tengo,
en el interior de mi mirada,
la imagen de dos marineros
que vuelven del mar y caminan
hacia el hogar del mediodía
con olor a salitre
y paso firme en la incertidumbre
del encuentro.
A la hora del regreso,
sus pasos son más blandos en la tierra
que en la mar sus pensamientos.
En la mar, los sueños están abiertos;
en tierra, hay olas de sueños muertos.
Estáticos entre dos mundos
quedan en símbolos sus cuerpos.
El uno, en su caminar,
presta oídos a esa mar
que en su mejilla da un beso;
el otro, sentado en un banco,
llama aliento al desaliento
que desubica en la tierra
el vuelo del Pegaso blanco
que define mar y cielo.
Los sonidos de sus voces
no es que se callen por miedo,
es que hablan con la mar
que los espera en el puerto.
Estáticos en los símbolos
viven dos marineros.
Sus pasos sobre la tierra
y el alma entre el mar y el cielo.
©Copyright: Mara Romero Torres
Fotos: Marineros del Puerto de Cartagena, Murcia, España, verano 2011
domingo, 15 de abril de 2012
De mi corazón al tuyo
A veces hay días que vienen cargados de noche. Se alargan y extienden brazos de laberinto sin salida que dejan arañada el alma. Estos días han sido de esos. Esos días se llaman yo.
A veces hay noches que vienen cargadas de luz. Se expanden y encienden bálsamos de arco iris que abren esperanza en el corazón. Esta noche, es de esas. Estas noches se llaman tú.
A veces hay noches que vienen cargadas de luz. Se expanden y encienden bálsamos de arco iris que abren esperanza en el corazón. Esta noche, es de esas. Estas noches se llaman tú.
jueves, 1 de marzo de 2012
Estás en mí
De entre todos los desterrados,
esta rebeldía fue la más condenada
a sentir dolor de ti y de tu no tú.
Estás ahí,
al otro lado de la cortina plomiza
que separa tu cielo del mío
y, cuando duermes,
tu lento respirar se desliza
por el hilo tenso que te lleva a mi sueño.
Entras sin hacer ruido,
como un enamorado en busca de su amor furtivo,
en ese edén secreto donde habita tu presencia.
Estás ahí,
tan dentro de mi silencio
conformado en la constante esencia
de una imagen liberada
cuyo nombre mi mente pronuncia y mis labios
evitan
para no perturbar la paz de los sueños.
Más allá de la cortina plomiza,
el reloj de arena tiene un minuto eterno
que transforma la vida y la contempla
en la cotidianidad de no tenerte
y saber
que estás en mí.
© Copyright: Mara Romero Torres, del poemario "Pañuelos de La Alhambra", poema V
jueves, 9 de febrero de 2012
En las riberas del alma
En las riberas del alma
queda un mar de palabras enamoradas
naufragando en la galaxia de besos
abandonados
a su suerte.
El amor y el dolor de una vida que se trunca,
cercenando las entrañas de la propia vida,
avanzan en las mareas de la fragua salina
donde el escozor de una lágrima nos acerca
al origen del mar.
La noche queda postrada
ante la locura del héroe que sabe morir de amor,
mientras la jauría humana lo empuja a ir contracorriente,
y en las simas de un tormento hecho raíces
hace sabio el pensamiento.
Queda el mar en la magia de un principio
que nunca se perderá en el ocaso,
aunque los ojos se vuelvan vidriosos
y parezcan perforadas las aletas de bucear abismos.
Avanzando en constancia segura
y dejando huellas de amor
va el heredero de un mundo resistente al ostracismo
existiendo sobre el vasallaje de los lacayos del miedo
que vanamente se obstinan
en cambiar las escamas de los peces de colores.
Y en la oscuridad de un mar hecho de cielo,
recibe el gesto germinado
la Eva enamorada que va pariendo los tiempos
en las riberas del alma.
Poema XXIX, "Pañuelos de La Alhambra"
©Copyright Mara Romero Torres
sábado, 28 de enero de 2012
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