jueves 9 de febrero de 2012

En las riberas del alma




En las riberas del alma
queda un mar de palabras enamoradas
naufragando en la galaxia de besos
abandonados
a su suerte.

El amor y el dolor de una vida que se trunca,
cercenando las entrañas de la propia vida,
avanzan en las mareas de la fragua salina
donde el escozor de una lágrima nos acerca
al origen del mar.

La noche queda postrada
ante la locura del héroe que sabe morir de amor,
mientras la jauría humana lo empuja a ir contracorriente,
y en las simas de un tormento hecho raíces
hace sabio el pensamiento.

Queda el mar en la magia de un principio
que nunca se perderá en el ocaso,
aunque los ojos se vuelvan vidriosos
y parezcan perforadas las aletas de bucear abismos.

Avanzando en constancia segura
y dejando huellas de amor
va el heredero de un mundo resistente al ostracismo
existiendo sobre el vasallaje de los lacayos del miedo
que vanamente se obstinan
en cambiar las escamas de los peces de colores.

Y en la oscuridad de un mar hecho de cielo,
recibe el gesto germinado
la Eva enamorada que va pariendo los tiempos
en las riberas del alma.


Poema XXIX, "Pañuelos de La Alhambra"


©Copyright Mara Romero Torres

viernes 13 de enero de 2012

Soma y tú: Todo lo que te rodea es bello

Soma y tú: Todo lo que te rodea es bello: El incansable murmullo de la noche busca refugio en el recuerdo. Las redes de la memoria parecieran estar impregnadas de un viscoso alqu...

Todo lo que te rodea es bello


Audio del poema

El incansable murmullo de la noche
busca refugio en el recuerdo.
Las redes de la memoria parecieran estar impregnadas de un viscoso alquitrán salino
que pugna por lo venidero,
reclamando a voluntad abierta sobre un ciclo que debe cerrarse.

De la dársena del alma,
emerge el corazón que antaño puse a buen recaudo
y el tiempo que todo lo muta hace tu imagen gigante.

Todo lo que te rodea es bello.

Bello como el misterio del color de la rosa que aún no ha nacido;

bello como el plumaje del pájaro que aún no se ha vestido;

bello como el recibimiento que la noche le hace al alba;

bello como el perfume de la tierra acariciada por el agua;

bello como la danza de las hojas en la sinfonía del viento;

bello como el vientre fértil que gesta una vida dentro;

bello como el sabor prohibido que en la manzana hace impacto;

bello, amado mío, como el eterno suspiro que el aire conserva intacto.


©Copyright: Mara Romero Torres

domingo 25 de diciembre de 2011

Piensa



Audio del poema

Piensa en un lugar oscuro
donde habitan el oxígeno y el agua:
oxígeno para hacer la vida
con agua de azúcar y sal.

Piensa en un niño zahorí
que irrumpe en la oscuridad
y encauza con sus varillas
el agua dulce hacia la sed,
el agua salada hacia la emoción.

Piensa entonces en dos ríos
que fluyen paralelos, desde un punto indefinido,
y observa en tu pensamiento
la conjunción de un aliento con una luz extraña
y que, agitando las aguas,
extrae burbujas de esos ríos para lloverlas
en tu sed y en la mía,
para regar tu emoción y la mía
y verás que ni el mar ni el Océano
tienen extensión suficiente
para impedir nuestro Ser semejante.
La misma agua que calma mi sed, calma la tuya.
La misma agua que derraman mis ojos, derraman los tuyos.

El niño zahorí no descansa.
Ejerce su radiestesia
sobre el albergue oscuro de un corazón de luz
buscando el encuentro con el corazón paralelo
que al emerger rompa el silencio con el sentir de hermano.

Piensa ahora
que tú y yo venimos de aquel lugar oscuro
donde habitan el oxígeno y el agua
y que somos habitáculo del corazón
que el niño zahorí hace vibrar con sus varillas.
Para tu sed está mi agua, para la mía la tuya;
para entendernos y compartir, nuestros ojos contienen
el idioma universal de las lágrimas.

Y piensa, por fin, que ni tú ni yo somos ajenos
ni llevamos caminos desiguales.
Ambos venimos del niño zahorí
y somos dos hermanos en encuentro
que a él vamos.


©Copyright Mara Romero Torres

domingo 11 de diciembre de 2011

Carta de despedida



Audio del poema en mi voz

Todavía no he podido escribirte mi carta de despedida y no es necesidad de que tú la leas, sino necesidad de escribirla.
Escribirte para decirte todo lo que ahora sabes sin necesitar que lo escriba, sabiendo que en mi decir, no es necesario que diga.

No puedo reprocharte nada aunque en todo tenga motivo el reproche.
Tus ojos tristes daban sin hablar el adiós sin retorno, haciendo saltar en mi pecho el te quiero que se posó en tu frente.

Hubiera querido, ¿sabes?, arrancar de los lagos celestes otra oportunidad para  cumplir tu último deseo y llevarte a Granada; pero el Cielo tiene escritas las veces y no hay más, cuando dice basta.

Nos quedamos así, entre dos caminos y dos mundos: el tuyo pidiendo la luz; el mío sembrado de antorchas para que no te pierdas y puedas hallarla.

Te quiero. Camina en paz.

Has llegado hasta el final viviendo siempre a tu manera y me sobra con saber que el último día quisiste cambiarla.

En la parte de ti que se quedó conmigo, verás cumplido tu deseo. Metido en mi corazón, te llevaré a Granada. 

Y volveré a ser de nuevo niña y todo se hará de nuevo. Te llevaré al hogar y tú me explicarás cómo cuidar un árbol y yo abriré en mis ojos dos ventanas para que mire por ellas tu alma.

Te llevaré de paseo a tus calles y tus campos. Verás a tus amigos. Escucharás los truenos y volverás a guarecerte de las tormentas que vienen de La Alfaguara. Beberás agua fresca de las fuentes que brotan en cualquier parte y volverás a quedarte dormido delante de la chimenea. Leerás de nuevo tus viejas novelas y darás de comer a los pájaros. Verás amanecer de nuevo en la Taula y volverás a reír contándome anécdotas de tus batallas... Todo lo harás de nuevo; incluso lo que no hiciste harás, porque ahora ya sabes dónde está el valor que en las cosas terrenas te dio el Cielo.

Contigo ahí suman cuatro. cuatro amores, cuatro pilares, cuatro raíces, cuatro ramas de mi árbol genealógico que me ceden el testigo de la nave nodriza. ¿Les diste mi encargo? Me han dicho que no lo han recibido. No te olvides de dárselo.
Te abrazo fuerte en mi corazón y prendo en él todas las luces para que siempre encuentres cada cosa en su sitio y, con ello, te vuelvo a dar la bienvenida a esta, tu nueva casa.

Te quiero mucho, papá. Nos vamos a Granada.



©Mara Romero Torres. Todos los derechos reservados
Foto: Vista de Cogollos Vega (Granada), mi pueblo. El pueblo que aparece en las líneas de esta CartaPoema.



viernes 18 de noviembre de 2011

Donde habite la inocencia


Audio del poema en mi voz


Vuelas en la fantasía sin nombre ni edad en el envés del tiempo.


Las estrellas de esta noche son las mismas que miramos entonces, cuando mis ojos eran azules y los tuyos verdes... Entonces, cuando anduvimos de la mano por la fina vía del amor que preparó nuestros encuentros en el corazón del viento.
Entonces, nos abrió sus puertas la eternidad y nos hizo nacer mil veces, las mismas que matamos el amor.


Hoy sigue respirando a pleno pulmón el parque natural de nuestro siempre. Aquel de fluir sereno adonde van a beber agua fresca esponjosos animales con estrellas en la frente. Y los brotes tiernos de la ilusión siguen germinando en el espacio donde nunca muere la inocencia con que te he buscado en los siglos.


Bendita inocencia. Dichosa tú que para mitigar el dolor te aferras a mi fantasía.

© Todos los derechos reservados en texto y dibujo.

lunes 16 de mayo de 2011

Miguel Ángel Yusta y Marisa Peña me regalaron un poema en Granada



 Poema para Granada

Granada, Granada mía
qué triste voy a dejarte
después de pasar dos días
que serán inolvidables.

Granada, Granada mía,
Granada de hermosas tardes,
poetas de amistad llena
de poemas y romances
hemos venido a tus puertas
y no vamos a olvidarte.

Granada, Granada mía,
Granada de hermosas tardes,
te llevamos en el alma
y allí siempre has de quedarte.


Autores: Marisa Peña y Miguel Ángel Yusta
Este poema lo escribieron entre los dos en la contratapa del folleto de la cena del IV Encuentro de Poesía en la Red. Me lo regalaron como recuerdo. ¡Hermoso recuerdo y grandioso gesto! Os paso el poema para que lo conozcáis. Con el original, escrito de su puño y letra, me quedo yo... ¡GRACIAS AMIGOS DE MI HUMILDE ALMA POÉTICA!



martes 3 de mayo de 2011

Poema a Gonzalo Rojas, poeta y académico chileno

Gonzalo, los ecos de esta mañana van repasando tus huellas para comprobar que ninguna cae en el olvido. Te escribo en presente, porque en presente te quedas. No puede haber pasado cuando el lazo que conecta las almas es la poesía y en la tuya existe un lazo fuerte de vida.
Con tu gorra de marinero y tu siempre sonrisa, surcaste los ríos de la tierra que bañaban las piedras de tu Océano y de tu realidad brotó la sub-realidad iluminada al son veraz del relámpago. El mismo que en su fugacidad y alquimia secreta te hizo ver la belleza, profundidad y fuerza del lenguaje y conectó mirada y sonido de Naturaleza externa con el yo interior semejante que te hizo diferente al resto de los mortales y similar a los inmortales que plantan su semilla en la tierra.
Estando tus ojos llenos de belleza vital, surcaste con tu barca poética la vida, la muerte, el amor y el erotismo, manejando con firmeza el timón del humor y la ironía. El silbido del viento guió tu travesía y anuló el sonido de los cantos de sirenas que, vencidas por tu irreverencia e inconformismo, no pudieron desviar el rumbo de tu camino. El mar y el viento conspiraban a tu favor, suele ocurrir con aquellos que traspasan la bruma y vienen a convertirse luego en brisa de espuma.
Para alguien que se va es importante lo que se lleva, pero es más importante aquello que se queda. Y queda en ti una residencia de estudiantes donde hallan su morada los dioses. Hoy el mundo repasa tus premios, yo te agradezco tu Herencia.

Poema para José Zúñiga, publicado en Arte Fénix

¡Corre, tinta!
Que no son las cinco de la tarde ni el sol tiende un capote de grana y oro sobre la arena de la vida.


¡Corre por la noche y atraviesa el día!
Atrapa la voz del viento, antes de que su imagen se pierda en el ocaso, y llévale su guitarra.


¿Cómo va a surcar los cielos, si no la lleva de barca?


De sus cuerdas se fugaban las ferias de vanidades y, amando a esa mujer de madera, cantó a la libertad.


¡Corre, tinta!
No te detengas y escribe seguido en rojo, amarillo y malva para que en el Arco Iris José ponga los colores que en la tierra faltan.


Juntando haces de amor,
Osado cual los valientes,
Supo vivir y morir
Enhebrando puño y dientes.


Zaranda usó para cribar
Utopías de realidades.
Ñandubay incorruptible
Incendiado de verdades,
Ganó al truco la partida
Aguijando potestades.


Y de la empírica fosa que calcinó sus sueños, emergió su fe para creer: 
en ti, en mí y en el nosotros vivificante de su último poema;
en la vida meritoria de ser vivida… aunque se acabe al instante;
en la alegría de la amistad compartida;
en lo perdido y ganado… en el hombre incorruptible que firma ilusión sobre la incertidumbre
y en el que, musitando su credo, crea la necesidad de creer
haciendo crecer la música de sus versos en la orilla del camino, plagado de sonrisas y ternura,
que ha dejado.

viernes 1 de abril de 2011

IV Encuentro de Poesía en la Red, Poema de Gregorio Morales, Saludo de Bienvenida

La Alhambra de Granada a los poetas virtuales

Alzaron mis muros sólo
para que los poetas
cantaran mi belleza.

Mis paredes están construidas de poesía.
Mis torres, mis adarves y mis fuentes
están hechas de versos.
Mis ladrillos son poemas sobre poemas.

Soy una ciudad invisible,
cerrada para muchos y abierta para pocos.
Multitudes se estrellan en mis paredes.
Contados ven el espíritu tras mis adobes.

¡Gracias por venir, poetas virtuales!
Cada uno de vosotros es una torre.
Vuestros versos son una Alhambra paralela.

A mí vienen los poetas del cielo.
Los poetas de la tierra
acampan en las afueras.

Los poetas de la tierra son esclavos.
Tienen que franquear policías y fronteras
y nunca cantan cuando quieren.

Los poetas del cielo viven sin ataduras.
Cantan lo que aman
en el momento que aman.

Los poetas de la tierra, cuando quieren cantar,
van a un editor.
A los poetas del cielo les basta con hacer click.
Los poetas de la tierra,
cuando quieren ejercer de poetas,
se arrodillan ante un vate.
A los poetas del cielo les basta con entrar en la red.
Los poetas de la tierra se cierran en grupos
y se hieren en batallas.
Los poetas del cielo abominan de los ejércitos,
son solitarios, piensan, aman y duermen en paz.

Vosotros, poetas virtuales, poetas del cielo,
¡no emuléis a los poetas de la tierra!
Vosotros sois la Alhambra de la poesía.
La Alhambra no ama ser Nueva York.
Los poetas de la tierra van a Nueva York,
pero los poetas del cielo vienen a la Alhambra.

¿No veis que yo guardo celosamente mis secretos?
¿Qué soy áspera por fuera y sublime por dentro?
Los poetas de la tierra no se conocen a sí mismos.
Los poetas del cielo excavan para encontrarse.

Sólo se puede ser uno mismo
fuera del glamour y de la gloria.
¡Evitad los agujeros negros
y venid a mí!
En mis jardines aflora
la música secreta que os define.

¡Seguid como sois, poetas del cielo!
Lo tenéis todo.
Vuestros medios son invisibles
como el alma es invisible.

Los poetas de la tierra
se traicionan y se venden.
¿Cómo vais a traicionaros vosotros
si los milagros fluyen de vuestras manos?
¿Si estáis en todas las partes
y habéis vencido el tiempo?
A solas con vuestro ratón mágico
construís invisibles paredes,
con versos invisibles
que edifican torres invisibles
donde habita el duende.

No habéis venido a mí por casualidad.
Os pido que seáis
tan sólidos como mis cimientos;
tan inasequibles como mi historia;
tan fuertes como mis muros;
tan dulces como mis versos;
tan etéreos, tan misteriosos
como los príncipes que habitaron en mí.

Una multitud secreta vive en mis palacios.
Una multitud de almas
que se buscan, se aman y se abrazan
como vosotros en Internet.

¡Miraos al espejo, poetas virtuales!
Y me veréis a mí.
Y me veréis como soy.
Mi rostro es el vuestro.
¡Bienvenidos a mi reino!
¡Llevaos mi magia!
¡Dejadme la vuestra!





Comparto con vosotros, amigos, este magnífico poema de un gran poeta granadino, Gregorio Morales, que unió gentileza, sensibilidad y magia a nuestro encuentro en el hotel Saray de Granada. Gracias, Gregorio, gracias poeta, gracias amigo.

martes 29 de marzo de 2011

Presento mi poemario en Granada... Acompáñame!

"Cuentos de Aceituna. Romances para una guerra", 14 de abril en Granada, 2ª Planta Teatro Isabel la Católica, Mara Romero Torres