Audio del poema en mi voz
Todavía no he podido escribirte mi carta de despedida y no es necesidad de que tú la leas, sino necesidad de escribirla.
Escribirte para decirte todo lo que ahora sabes sin necesitar que lo escriba, sabiendo que en mi decir, no es necesario que diga.
No puedo reprocharte nada aunque en todo tenga motivo el reproche.
Tus ojos tristes daban sin hablar el adiós sin retorno, haciendo saltar en mi pecho el te quiero que se posó en tu frente.
Hubiera querido, ¿sabes?, arrancar de los lagos celestes otra oportunidad para cumplir tu último deseo y llevarte a Granada; pero el Cielo tiene escritas las veces y no hay más, cuando dice basta.
Nos quedamos así, entre dos caminos y dos mundos: el tuyo pidiendo la luz; el mío sembrado de antorchas para que no te pierdas y puedas hallarla.
Te quiero. Camina en paz.
Has llegado hasta el final viviendo siempre a tu manera y me sobra con saber que el último día quisiste cambiarla.
En la parte de ti que se quedó conmigo, verás cumplido tu deseo. Metido en mi corazón, te llevaré a Granada.
Y volveré a ser de nuevo niña y todo se hará de nuevo. Te llevaré al hogar y tú me explicarás cómo cuidar un árbol y yo abriré en mis ojos dos ventanas para que mire por ellas tu alma.
Te llevaré de paseo a tus calles y tus campos. Verás a tus amigos. Escucharás los truenos y volverás a guarecerte de las tormentas que vienen de La Alfaguara. Beberás agua fresca de las fuentes que brotan en cualquier parte y volverás a quedarte dormido delante de la chimenea. Leerás de nuevo tus viejas novelas y darás de comer a los pájaros. Verás amanecer de nuevo en la Taula y volverás a reír contándome anécdotas de tus batallas... Todo lo harás de nuevo; incluso lo que no hiciste harás, porque ahora ya sabes dónde está el valor que en las cosas terrenas te dio el Cielo.
Contigo ahí suman cuatro. cuatro amores, cuatro pilares, cuatro raíces, cuatro ramas de mi árbol genealógico que me ceden el testigo de la nave nodriza. ¿Les diste mi encargo? Me han dicho que no lo han recibido. No te olvides de dárselo.
Te abrazo fuerte en mi corazón y prendo en él todas las luces para que siempre encuentres cada cosa en su sitio y, con ello, te vuelvo a dar la bienvenida a esta, tu nueva casa.
Te quiero mucho, papá. Nos vamos a Granada.
©Mara Romero Torres. Todos los derechos reservados
Foto: Vista de Cogollos Vega (Granada), mi pueblo. El pueblo que aparece en las líneas de esta CartaPoema.
Foto: Vista de Cogollos Vega (Granada), mi pueblo. El pueblo que aparece en las líneas de esta CartaPoema.

No puedo oírlo, Soma.Ya no sé dónde pinchar para que funcione. Besos
ResponderSuprimir¡Hola, Juan! Dale al play y espera un poco por si es porque acabo de ponerlo. Yo puedo oírlo, pero si sigues sin poder escucharlo, dímelo a ver qué puedo hacer.
ResponderSuprimir¡¡GRACIAS!!
¡Un beso, querido amigo!
La carta de despedida me ha emocionado,Mara.Siempre que perdemos algún ser querido nos preguntamos si hicimos todo lo necesario para su felicidad, y afloran los recuerdos felices de tiempos pasados con ellos.Estoy seguro de que tu padre agradece la hermosa carta de una hija que lo adoraba.
ResponderSuprimirEl video no puedo abrirlo. No sé si a los demás le pasará lo mismo o será cosa de mi ordenador. Un beso.
Eres un tesoro, Juan. Gracias, muchas gracias por tus palabras. Te las agradezco de corazón. Todavía está la herida abierta, murió en agosto de este año, pero como digo en mi carta, me lo traje a Granada conmigo y, al menos, mientras yo viva, seguirá viviendo.
ResponderSuprimirHe repasado el audio y está bien. Voy a enviar esta entrada a Facebook a ver si le pasa a más gente. Prueba en el reproductor que he puesto al principio de la página a ver si puedes escucharlo ahí. Es el segundo poema que hay puesto. Dime si ahí lo oyes bien o también da problemas. Hoy es el primer día que está con reproductor de sonido mi blog y es posible que algo no esté bien.
¡Un beso grandote!
Potente y humilde del corazón y del alma. Lo que es un maravilloso tributo, Mara. Y estoy seguro de que hay más homenajes en tu cabeza que pronto llegará a tu mano.
ResponderSuprimirUn fuerte abrazo desde Escocia!
Un abrazo inmenso, querido Gordon!!! Este poema forma parte de un nuevo poemario que he dedicado a mi padre. Gracias!!!
ResponderSuprimirDale de mi parte otro abrazo inmenso a Shonia-Maree y dile que en Granada se os echa de menos.
Slainte!!
Ya puedo oírte alto y claro, Mara. Tienes una voz preciosa. Un beso
ResponderSuprimirMe alegro, Juan!! Tuve que cambiar el reproductor. Gracias por avisarme, si no hubiera sido por ti no me habría dado cuenta porque yo sí lo oía. Y mil gracias por el piropo que le has echado a mi voz!!
ResponderSuprimirUn beso!!
racias Mara por compartirla. Me ha emocionado la carta de despedida a tu Padre y créeme que siento que se haya marchado pero como bien dices, dentro de tu corazón ha vuelto a Granada, uno de los mejores lugares del mundo esa Granada a la que tanto amo y tu corazón el mejor medio de transporte, siempre lleno de tanta sensibilidad y tanto amor. Un beso.
SuprimirMe dejaste con el corazón encogido, con el alma atrapada y mi mente volando al encuentro de mi padre ausente. Nunca vi tan bellas palabras dedicadas a un ser que nos fraguó la vida y que se merece el premio de ir a Granada.
ResponderSuprimirBesos cargados de afecto
No habia escuchado una carta en tu voz, pero lo mas grandiosso es la ternura hacia tu padre que reflejas en cada palabra. Que Dios te acompañe siempre.
ResponderSuprimir